miércoles, 20 de mayo de 2009

PASEANDO CON LA LEICA



Hizo un día precioso, casi veraniego. Decidimos pasear por la reserva natural de la Font Groga (Fuente amarilla), en la vertiente norte de la Sierra de Collserola, entre Barcelona y San Cugat. La abundancia de lluvias se notaba en el bosque: verde, frondoso y repleto de arroyos.


Todavía tenía en mi cabeza algunos comentarios recientes en mi blog: - Yo fui Nikonero durante un tiempo hasta que cayó en mis manos una Leica If y desde entonces...uff! -explica Alfonde, y-así pués yo lo que recomendaria es que te compraras una Leica 35 mm principalmente porque tiene 2 ventajas esenciales; obtienes un nivel de calidad muuuy superior a cualquiera de las reflex digitales profesionales que actualmente estan en mercado y porque dejarás de llevar el "maletote" con todos los elementos que muestras en la foto, ya que el objetivo más largo de Leica ocupa menos que la palma de tu mano- me aconsejaba Andreu Robusté o- Eso sí, cuando hay un lugar seguro para dejar el equipaje, qué placer salir a pasear al atardecer (y regresar al amanecer) con una Leica M6, un 50 y un 35, y muchas ganas de aprender y de vivir...- me escribía
Juan Pablo Moreiras.


Todo esto antes de recibir más comentarios de leiqueros en respuesta a mi post sobre Fotografiando con Leica, una historia de amor como Ramón Puiggenné, Alfonso, Jordi, Pere Moscoso o Isidre.

No me pude resistir y me llevé mi vieja Leica M2 con un 35 mm f: 1,4 Sumilux y un carrete en blanco y negro. Y aparte de la Leica fui con una acompañante inmejorable, perro incluido. Resumiendo: un día estupendo.


martes, 19 de mayo de 2009

FOTOS DESDE MI VENTANA. EL NIDO DE VENCEJOS / PICTURES FROM MY WINDOW. THE SWIFTS’ NEST



Sigo con mi propósito de fotografiar toda la avifauna de la Gran Vía sin moverme de casa. Ya se han instalado los vencejos para pasar el verano y anidan enfrente de mi ventana.


lunes, 18 de mayo de 2009

FOTOGRAFIANDO CON LEICA, UNA HISTORIA DE AMOR

LEICA M2 35 mm F:1,4 SUMMILUX

A principios de los años 70 me compré una Leica M4 y dos ópticas, un 35 mm f: 2 Summicrom y un 90 mm f: 2,8 Elmarit. Con ella fotografié algunas de las revueltas estudiantiles en la última etapa del franquismo, como una nocturna en Travesera de Gracia que terminó con el lanzamiento de cócteles molotov. Al acabar me topé con un coche policial del 091 y un par de agentes me persiguieron a la carrera por las estrechas calles de Gracia. Oí un par de disparos, pero no me giré para comprobar si eran al aire o al cuerpo. En aquella época jugaba de extremo derecha en el equipo de fútbol de la Escuela de Periodismo y era muy, pero que muy, rápido. No me cogieron.



En el verano de 1973 también me la llevé a Derry, en mi primer viaje al Ulster. Tenía también una Nikkormat, un 35 mm Nikkor f: 2 y un 135 mm f: 2,8 Nikkor. Debía ampliar el equipo (en aquella época con un cuerpo se disparaba blanco y negro y con el otro color) y no podía mantener, y ampliar, a la vez los dos sistemas, así que le vendí el equipo Leica a un amigo estudiante de arquitectura, Miquel Corominas, por 25.000 pesetas. Siempre me arrepentí.



Con el dinero de la venta me compré una Nikon F y con los dos cuerpos fotografié la revolución portuguesa, en color y blanco y negro.
Con el tiempo fui ampliando mi equipo Nikon pero seguí echando de menos la belleza de la Leica, su tacto y el sonido casi imperceptible que hacía al disparar. Era como si hubiera perdido un amor y nunca hubiera podido olvidarlo.
Pasaron unos cuantos años y, al fin, me compré, de segunda mano, una Leica M2 equipada con un 35 mm Summilux f: 1,4. No hice muchas fotos, no es fácil trabajar con Leica, pero era maravilloso volver a sentir su tacto entre mis manos. Nunca más volvería a desprenderme de ella.


Con la Leica M2 fotografié el encierro en la mina de Cala, a 1/8 de segundo y a plena apertura.



También retraté con ella, 1/15 f: 2 y Tri X forzado a 6.400 ASA, a la mujer que rebuscaba en las papeleras de la Rambla de Barcelona la madrugada de la noche de Navidad.


Fotografié con ella, en Madrid, la votación en las elecciones generales de 1982 al lado de José Azel y Jean Gaumy de Magnum. Todos utilizábamos réflex pero, además, llevábamos nuestras preciosas Leicas. “Trabajar con Leica es como pescar con mosca” comentó Jean Gaumy que es un fanático de la pesca. Yo no entiendo nada de pesca, pero pensé que debía ser el no va más.




Cada vez que la utilizo pienso que es la cámara que utilizaron también Capa, Cartier-Bresson, William Klein o Robert Frank, y, más cercanos, Xavier Miserachs y Joan Colom.
Lo confieso, Leica es una mujer (lo dice su nombre) y la mayoría de fotógrafos estamos locamente enamorados de ella. Si no, que se lo pregunten a
Larry Towell que hasta compuso una canción para ella. Toda una declaración de amor, ¿no?


sábado, 16 de mayo de 2009

CICLISTAS EN HOLANDA


Con motivo de mi post La chica de la bici, mi buen amigo Paco Nadal comentaba en este blog sobre el uso masivo de bicicletas en Holanda, en donde Paco y yo hemos coincidido alguna vez. Su comentario me ha hecho buscar en el archivo algunos ejemplos de ese uso cotidiano de la bicicleta en los Países Bajos. Por cierto, ambos predicamos con el ejemplo, mientras yo voy a rueda de Eddy Merckx, Paco Nadal está recorriendo ahora mismo el valle del Loira en bicicleta.





viernes, 15 de mayo de 2009

miércoles, 13 de mayo de 2009

LA CELEBRACIÓN DEL GOL DE INIESTA. ¿LA MEJOR ELECCIÓN?


Lluis Capdevila, estudiante de periodismo en la UPF, preguntaba en mi blog si la foto publicada en toda la prensa de la alegría de Iniesta tras marcar su golazo contra el Chelsea, que clasificaba al F.C. Barcelona para jugar la final de la Copa de Europa, era la más idónea.
Lluis apostaba for
la foto del gol que consideraba el momento decisivo.
Opino que los diarios no se han equivocado. La magia de la fotografía es la de poder congelar un instante en el tiempo y ofrecerlo al espectador. La alegría de Iniesta tras marcar el gol tiene esos componentes: una sola imagen simboliza con toda su fuerza la alegría incontrolable de todos los seguidores del Barça. El gol es fantástico, sí, pero su imagen fija no puede competir con
el video del gol que ya está colgado en You Tube y que recrea mucho mejor dicho momento. El retrato de Iniesta destaca de una forma única al héroe del partido.


FOTO CESAR RANGEL / LA VANGUARDIA

Recuerdo sin embargo dos fotos de goles decisivos, también del Barça, que por su plasticidad y significado se han convertido en iconos. Una de Nicolás G (hay otra de Carlos Pérez de Rozas) capta en momento en que el delantero centro del Barcelona, Evaristo, marca en plancha el gol que elimina a un casi invencible Real Madrid de la Copa de Europa.


FOTO NICOLAS G.

La segunda, más reciente, es la foto que Jordi Cotrina tomó del gol de Ronald Koeman, en Wembley contra el Sampdoria, que otorgaba al Barça su primera Copa de Europa. Como pasa muchas veces en las grandes fotos hay un componente de suerte. Jordi no estaba en la portería del rival (otro fotógrafo del Periódico, Joan Cortadellas, la cubría), el lugar más común para captar los goles, las incidencias y las alegrías del equipo de la capital catalana, sino en el lateral, en el campo del Barça. Y desde allí, con una Nikon D3 y un 400mm f:2,8 pudo captar el chut de Koeman y el agujero que deja la barrera del Sampdoria. ¡Una foto histórica!

NIKON F3, 400 mm f:2,8

Lluis Capdevila muestra en su blog la foto del gol de Iniesta publicada en The Guardian.

FOTO THE GUARDIAN

El Periódico de Catalunya publica en sus páginas interiores otra visión del gol tomada por Jordi Cotrina con una Nikon D3 equipada con un zoom 20-35 mm f:2,8, que disparó por control remoto. Le pregunté a Jordi como es que no había fotografiado la alegría de Iniesta- la portada del Periódico era de agencia- y me contestó que no había podido situarse a la izquierda de la portería del Chelsea, donde estaban los seguidores del Barça, y en su foto Iniesta estaba de espaldas. “Los fotógrafos que seguimos al Barça sabemos que, en un 95% de los casos, los jugadores se dirigen siempre hacia la grada en donde están sus seguidores para celebrarlo. Yo no pude conseguir un sitio porque allí estaban todas las agencias y pensé que tal vez podría obtener alguna foto diferente desde mi posición y que, en caso de que sucediera algo en el otro lado, como pasó, mi periódico ya lo tendría cubierto por las agencias”- me comentó Cotrina.

Jordi tomó al finalizar el partido una foto estupenda del abrazo entre Guardiola y Messi, pero como el mismo reconoce “es la guarnición, muy sabrosa, pero sólo la guarnición, del plato principal que es la foto de la alegría de Iniesta".


FOTO:JORDI COTRINA

martes, 12 de mayo de 2009

“NE ME QUITTE PAS” DE CRISTIAN MAURY


El jueves 7 de mayo Christian Maury presentó su exposición Ne me quitte pas en la Galería barcelonesa H2O. Es otra variante en torno a las mujeres y el sexo, siempre presente en la obra de este fotógrafo francés afincado en Barcelona.
El tema, en esta ocasión, trata de las mujeres y el consolador, lo que en manos de otro fotógrafo podría haber resultado en imágenes escabrosas o vulgares. Christian Maury, sin embargo, resuelve la complicada papeleta con su habitual elegancia.
La galería H2O acogió a una gran cantidad de público que disfrutó del jardín y de la temperatura primaveral.
La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de Mayo, de martes a viernes de de 16h a 20h, y los sábados de 11h a 13h.





lunes, 11 de mayo de 2009

POLLO CON OLIVAS



“Papaaaaaaa. Que hi ha per dinar? (Papá. ¿Qué hay para comer?)” Suena con fuerza la voz de mi hija adolescente Andrea desde su habitación. Es domingo y son las dos y media del mediodía. Andrea se acaba de despertar y, claro, está muerta de hambre.
“Estoy haciendo los dos muslos de pato que compré el otro día” le respondo.
“¿Y cómo los estás haciendo? Me pregunta.
“Con olivas y almendras” le explico.
“¡Nooooooooooooooooooooooo! Eso es estropear el pato. Lo quería hacer yo con alguna salsa dulce o a la naranja” resuena indignada su voz desde la habitación en donde se ha dignado a abrir la puerta.
La verdad es que la receta originaria es con pollo, pero no tenía, por lo que decidí utilizar los muslos de pato. Andrea cocina muy bien aunque lo hace en raras ocasiones: cuando quiere hacer un guiso muy elaborado. El problema es que deja una cocina que se necesita una semana para limpiarla. Además, si hubiera esperado a que se levantara para cocinar habríamos comido a la hora de cenar. Pero en fin, me estoy desviando del tema y este blog ya se parece al de Gemma Tramullas Criar hijos o tal vez podría iniciar uno titulado Separado con hija adolescente a su cargo.
Sigo con la receta:

2 pechugas y dos patas de pollo o un pollo entero troceado.
100 gr. de aceitunas
2 cebollas.
2 dientes de ajo.
50 gr. de almendras.
4 tomates pelados y cortados a dados.
Unos granos de pimienta.
Un chorrito de coñac.
½ litro de caldo de pollo.
Unas bolas de pimienta.
Aceite de oliva.

Se dora el pollo en el aceite de oliva y se reserva. En ese mismo aceite freímos los ajos aplastados enteros y las cebollas cortadas en gajos. Cuando está echamos las bolitas de pimienta, las almendras y un chorrito de coñac. Al cabo de un minuto añadimos los tomates cortados a dados y cocinamos, removiendo de vez en cuando y ponemos sal. Cuando está listo añadimos el pollo y el medio litro de caldo de carne. Tapamos el recipiente y lo dejamos media hora a fuego mediano, removiendo de vez en cuando. Cuando faltan 5 minutos echamos las olivas.
Estaba muy rico, aunque Andrea tenía razón. Es una receta que le va mucho mejor al pollo. La próxima vez cocinaré los muslos de pato a la naranja o con una salsa de cerezas.





NOTICIA DE ÚLTIMA HORA.
Para ser justos, tenía preparado este post desde hace un mes. Pero este sábado Andrea se levantó pronto ( sobre las 11h) en comparación con su tónica habitual los fines de semana . Vio que había comprado unos picantones y decidió cocinar ella. Los hizo al horno con ciruelas pasas y hierbas aromáticas, y además fue limpiando los utensilios que empleaba a medida que cocinaba. ¡Casi no me lo podía creer! Ah, el pollo estaba buenísimo.¡Final feliz!




EL POLLO DE ANDREA

sábado, 9 de mayo de 2009

MIS DIEZ MEJORES CANCIONES. MOON RIVER, AUDREY HEPBURN.





Es como la Tormenta Perfecta. Se dan todas las condiciones juntas: Una película basada en una novela de éxito, Desayuno con diamantes, de un escritor reconocido, Truman Capote, que protagoniza una actriz mítica, Audrey Hepburn, con una estupenda banda sonora de Henry Mancini en la que destaca la canción Moon River, una de las que más intérpretes han cantado. Audrey Hepburn no es una cantante y tal vez podría haberme quedado con las versiones de Barbra Streisand, Frank Sinatra o Sarah Brigthman, pero ¿Alguien puede resistirse al encanto de la Hepburn?

viernes, 8 de mayo de 2009

FOTOGRAFIANDO CON LA NIKON D700 EN SUDÁFRICA


NIKON D 700, 50mm NIKKOR F.1,8, 3.200 ASA, 1/30 F:2,8


He aquí algunos ejemplos de fotos tomadas en mi reciente viaje a Sudáfrica con la Nikon D700 y mi opinión sobre la cámara. En esta imagen vemos a un cachorro de león, parte de una manada, iniciando una cacería nocturna en los aledaños del Parque Kruger. Es una foto imposible para casi cualquier otra cámara. La oscuridad era total y dos vehículos todo terreno seguían a la manada. Los animales del parque se han acostumbrado a los coches y actúan como si no existieran. El león está iluminado por un foco desde el vehículo y lo fotografié con un 50 mm f: 1,8 a una velocidad de 1/30 y a 3.200 ASA. La increíble capacidad de la D700 de fotografiar, sin apenas detrimento en la calidad, a ISOS tan altos, como hace su hermana mayor, y mucho más cara D3, es una de las grandes revoluciones en fotografía.






NIKON D700, 300 mm NIKKOR F:4, 1.600 ASA. 1/500 F:4

NIKON D700, NIKKOR 300 mm F:4, 200 aSA, 1/500 F:4


La Nikon D700 es una cámara muy sólida y resistente, de fácil manejo e incorpora nuevos adelantos que me fueron de gran ayuda como el auto foco de zona AF dinámico con el que la cámara detecta de forma automática el sujeto y selecciona el punto de enfoque. Es muy útil para sujetos en movimiento y fue fundamental para fotografiar a esta pareja de impalas. Eran las 7 de la mañana y había poca luz; el poder disparar a una sensibilidad de 1.600 ASA fue decisivo. En disparo en modo continuo se toman hasta 5 fotogramas por segundo. Más entrado el día aumentó la luz y ya pude fotografiar a esta familia de jabalíes verrugosos a 200 ASA.


NIKON D700 ,NIKKOR 28 mm F:2,8, 3.200 ASA, 1/15 F:2,8


Cena al aire libre en Makakatana Bay Lodge, dentro de la reserva natural de Santa Lucia. En ocasiones similares, con otra cámara, no habría tomada la foto. Después de un buen madrugón y toda una jornada de trabajo a uno le apetece relajarse y degustar tranquilamente la sabrosa comida acompañada de un buen vino sudafricano sin molestar a todos los comensales. Habría podido disparar con flash reduciendo su potencia al mínimo pero, aún así, habría destruido la cálida e íntima iluminación. Si hubiera tenido que hacer la foto habría utilizado el trípode con todo el engorro que supone, pero con la Nikon D700 simplemente ajusté la sensibilidad a 3.2oo ASA y disparé.


NIKON D700, NIKKOR 20 mm 2,8, 1.600 ASA, 1/30 F:4


Esta era mi habitación en una cabaña que imitaba a las chozas zulús, aunque mucho más espaciosa, en Stewart's Farm. Si no entra en el reportaje, a veces tomo la foto y otras no. Hay que montar el trípode, nivelarlo…Toma su tiempo. Aquí, igual que en la foto anterior, ajusté el dial a 1.600 ASA y disparé con el 20 mm. Al ser la D700 de formato completo el 20 mm abarca un ángulo muy amplio. Es increíble: parece que haya tomado la foto a 100 ASA.
Esta es una muy pequeña muestra de las posibilidades de la D700, aunque las mejores imágenes las guardo, de momento, para la revista que las publicará en exclusiva.



PACO ELVIRA, KARKLOOF, SUDÁFRICA . FOTO: CARLOS FERNÁNDEZ

jueves, 7 de mayo de 2009

FOTOS DESDE MI VENTANA. EL BARÇA A LA FINAL DE LA LIGA DE CAMPIONES



En el último minuto de descuento Andrés Iniesta marca el gol que convierte al Barcelona en finalista de la Liga de Campeones. Y en la Gran Vía, justo debajo de casa, es la locura.


miércoles, 6 de mayo de 2009

EN BICICLETA POR BARCELONA CON EDDY MERCKX


Es lo maravilloso de esta profesión, a pesar de las dificultades que la rodean acrecentadas aún más por estos tiempos de cambios y crisis. Porque, ¿en que otra trabajo podría tener la oportunidar de ir en bicicleta con uno de mis ídolos de infancia y, seguramente, el ciclista más grande de todos los tiempos, Eddy Merckx?
Todo empezó con una llamada de Pepe Baeza, el editor gráfico del Magazine de Vanguardia: -“¿Qué haces el domingo? ¿Podrías hacer unas fotos de Eddy Merckx que paseará en bici con unos amigos?-me preguntó Pepe.
Baeza me encarga retratos muy pocas veces, aunque soy un todo terreno, porque cuenta con fotógrafos más especializados. Pero esta vez creo que pensó en mi porque sabe de mi afición a las bicicletas y de que, siempre que puedo, me desplazo en Bicing por Barcelona.

Me puse en contacto con Frank, un belga residente en Barcelona, que era quién organizaba la visita de Merckx. La realización de las fotos tenía una cierta complejidad: Merckx venía de vacaciones y yo me tenía que integrar en el grupo de ciclistas- ¡Nada de seguirlo desde una moto, como pensé en un principio, y nada de dirigirlo para que posara tipo “Vamos delante de la Sagrada Familia y pasas cinco veces por delante”.




Sabiendo las condiciones utilicé un equipo muy ligero: una Nikon D80 con un zoom 17-80, a 400 ASA y en modo semiautomático. Hizo un día precioso, de esos en que es una maravilla pasear por Barcelona. En los lugares algo despejados aceleraba y, llevado por la inercia, me colocaba paralelo a Merckx y disparaba encuadrando en el visor utilizando sólo una mano. ¿Peligroso? Un poco. El buen tiempo había llenado las calles de gente y estuve a punto, dos veces, de atropellar a más de un peatón desprevenido y otra de chocar con Eddy Mercks que me esquivó elegantemente sin rechistar. Hubo más de una vez que me pusé a rueda del mítico campeón y grité a los cuatro vientos: “¡Estoy chupando rueda de Eddy Merckx”!





Por la tarde, José Martí Gómez hizo al ciclista una larga entrevista en un hotel. Y yo tuve cinco minutos para hacerle un retrato para el que utilicé un trípode y el flash Nikon SB 800 desde su lado izquierdo, con una pantalla Apolo y colocado sobre un soporte.


Aquí podéis ver la larga, y excelente, entrevista que le hizo Martí Gómez.
Aprovecho para compartir con vosotros esas fotos y el estupendo paseo en bici con el ciclista más grande de todos los tiempos.

lunes, 4 de mayo de 2009

EQUIPO FOTOGRÁFICO PARA VIAJES



Siempre planifico a fondo el equipo fotográfico para un viaje. Añado o quito elementos según el tipo de reportaje a efectuar. En este caso se trataba de un viaje a Sudáfrica de casi dos semanas.
Dos cuerpos Nikon, una D700 y una D80. Es básico llevar dos cámaras, uno no se puede permitir el lujo de que se estropee una y quedarse sin nada. En cuanto a las ópticas, yo estoy acostumbrado a trabajar con ópticas fijas y aprovecho los excelentes y luminosos objetivos Nikkor que ya utilizaba con el equipo analógico: un 20 mm f: 2,8, un 28 mm f: 2,8, un 50 mm f: 1,8, un 300 mm f: 4 y un zoom 17-80 f: 3,5-4,5 para la D80. El 300 mm lo llevo porque sabía que tendría la oportunidad de fotografiar muchos animales salvajes, sino me hubiera decantado por el 180 mm f: 2,8. La D700 es de formato completo y disfruto de dos teles largos por el precio de uno, porque con la D80 el 300mm se convierte en un luminoso 450mm ligero y excelente.


Intuía que no iba a necesitar mucho el trípode y, además, con la D700 puedo trabajar a ISOS muy altos sin problema, pero me llevé un Gitzo muy ligero. También un monopié para el 300 mm, y un trípode de mesa por si acaso. Un flash Nikon Sb 800 con un cable para utilizar el flash separado de la cámara y una pantalla Apolo. Filtros polarizadores, multitud de enchufes y cargadores y numerosas tarjetas de memoria de 2 a 4 gigas. Prefiero diversificar el riesgo y guardarlas una vez llenas. Al mismo tiempo las descargo en un disco duro externo Jobo de 40 Gigas, y tengo las fotos duplicadas. Pilas y un pequeño kit de limpieza.
¿Pesa mucho? ¿No tienes problemas de espalda? Me preguntan muchos. Antes, con el analógico, aún iba más cargado: necesitaba un montón de película, una cámara para blanco y negro, otra para diapositiva de baja sensibilidad y otra para diapositiva forzada o de más sensibilidad. (Ved lo que me llevé en mi viaje a China en 1979).
Para transportar todo el equipo utilizo una bolsa en vez de una mochila porque me gusta poder acceder rápidamente al equipo y a las ópticas. Para los trípodes, otra más alargada que no siempre cargo. Siempre que puedo, dejo la bolsa de las cámaras en el suelo, eso sí, asegurada entre mis piernas.
Además procuro estar en buena forma física. A diferencia de un periodista, que puede escribir desde la redacción o desde el hotel, el fotógrafo necesita llegar hasta el lugar en donde están las imágenes, por remoto o complicado que sea. La imagen un poco mítica del corresponsal en el bar, junto a un vaso de whisky y echando nubes de humo, (conozco a muchos así) es mucho más rara en el caso de los fotógrafos. Además, unos buenos abdominales hacen que no se cargue tanto la columna vertebral.
Para este viaje (sabía que íbamos a ir a buenos hoteles) me llevé unas zapatillas de deporte y unos shorts. Y sí, pude ir al gimnasio en tres hoteles diferentes. El más alucinante e insospechado: en un lodge en plena selva africana; a veces veía monos e impalas mientras corría en la cinta. ¡Increíble!


LIONS SANDS RIVER LODGE. NIKON D700 20 mm NIKKOR f:2,8. 400 ASA

sábado, 2 de mayo de 2009

FOTOS DESDE MI VENTANA. VENCEJOS

NIKON D700, NIKKOR 300 mm F:4, 400 ASA, 1/1000 F:4


NIKON D700 180 mm F:2,8 NIKKOR, 1/2000 f:4 400 ASA

Durante muchos años he observado que cuando aparecen los vencejos el buen tiempo no tiene marcha atrás. Quiero decir que ya no habrá un descenso brusco de las temperaturas ni un período de muy mal tiempo. Al volver de viaje me di cuenta que ya se habían instalado aquí para pasar el verano. Este año han llegado muy tarde; hay veces que tengo apuntado que aparecieron en marzo. Pero no me extraña porque hemos tenido nieve y granizo hasta hace muy poco.
Es muy divertido y difícil intentar fotografiarlos. Es como derribar un caza con una ametralladora antiaérea manteniéndolo en el visor, mientras disparas ráfagas de 5 fotogramas por segundo. Son verdaderas flechas voladoras.